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ANTIOXIDANTES Y LOS RADICALES LIBRES EN LA PIEL

ANTIOXIDANTES Y LOS RADICALES LIBRES EN LA PIEL

La piel es un órgano programado para mediar con el exterior. Sin embargo, los mismos factores que son necesarios para mantenerse saludable, son los que la envejecen. Oxígeno y luz por ejemplo, generan radicales libres que atacan sus células y su estructura, promoviendo desde dentro las arrugas, manchas, flacidez e irritaciones que tarde o temprano, veremos desde fuera.

¿QUE SON LOS RADICALES LIBRES?

El uso de la mascarilla anti-covid ha arrojado una verdad irrefutable y es la necesidad que tiene la piel de relacionarse con los factores ambientales. Dermatitis y acné son sólo algunas de las consecuencias reales derivadas de esta oclusión.

Los dermatólogos así mismo, han escuchado una letanía de quejas por parte de pacientes confinados que se han cuidado la piel de forma más consciente y que sin embargo, referían tenerla peor que nunca.

Estas sorprendentes revelaciones contradicen la protección tantas veces recomendada para evitar el envejecimiento cutáneo provocado por los radicales libres que se generan frente al medio ambiente.

¿Pero que son los radicales libres? Simple y llanamente, átomos. Su particularidad es que reaccionan rápidamente y en cadena, tan pronto como algunos factores exógenos o endógenos, repercuten en la piel.

Se trata de pequeñas moléculas con un electrón desparejado en su órbita externa. En su intento de buscar el equilibrio, se lo roban a otro átomo, que se queda desparejado también.

Cuando éste se lo quita a otro con el mismo fin, se inicia una reacción en cadena que es tan rápida como corta su vida. En el transcurso de este efímero proceso, alteran estructuras cutáneas de gran importancia.

En efecto, los radicales libres oxidan las membranas celulares, envoltorio lipídico que asegura el intercambio de  mensajes por parte de la célula con su entorno. También alteran su núcleo o ADN, que es el que alberga toda la información genética.

Dado que toda estructura está formada por células, podemos entender por qué se deterioran fibras como las del colágeno y elastina, responsables de la densidad cutánea, la firmeza y la elasticidad en una piel joven.

Una vez que estas fibras estructurales quedan comprometidas, asoman las arrugas, se desdibujan las facciones y cambia la textura, que pierde la luminosidad y la transparencia de la juventud.

ANTIOXIDANTES CONTRA RADICALES LIBRES

Los radicales libres son especies reactivas que se generan dentro del organismo como parte del propio metabolismo. Los mecanismos de defensa se encargan de neutralizarlos en condiciones normales.

El problema deviene cuando se rompe este equilibrio y se genera una superproducción de radicales. El sistema de defensa puede verse desbordado frente a factores exógenos como el sol o endógenos como las enfermedades.

Aunque su producción es variable, podríamos decir que tan malo es exponerse al sol en vacaciones, como tomar alcohol, ingerir medicamentos, fumar o incluso, ¡¡¡respirar!!!

El oxígeno en efecto, constituye uno de los factores que más radicales produce. Es la gasolina de las células cutáneas y llega a nuestra piel gracias a la hemoglobina. Unos orgánulos dentro de ellas, que se llaman mitocondrias, lo convierten en la energía necesaria para las reacciones bioquímicas del tejido cutáneo.

Tan necesario para la vida, genera subproductos en forma de radicales libres, que se producen  como consecuencia del metabolismo cutáneo. Antioxidantes propios como la superóxidodismutasa o el glutation se encargan de neutralizarlos.

Todo este proceso se conoce como oxidación. Para entenderlo, solo hay que fijarse en cómo se oxida una manzana si se deja a la intemperie. O cómo ciertas sustancias se enrancian al dejar abierto el tarro que las alberga.

Oxidación causada por radicales libres

Los envases airless por ejemplo, están diseñados para evitar el contacto del cosmético con el oxígeno y de esta forma, evitar conservantes contra la oxidación, que a veces producen alergias, pero que son necesarios en las fórmulas más expuestas.

ANTIOXIDANTES NATURALES

Todos los organismos vivos generan sus propios antioxidantes. Lo hace el cuerpo humano, pero también las plantas, que los producen como mecanismo de defensa frente a las agresiones del entorno.

Curiosamente, las especies con mayor potencial antioxidante son aquellas que sobreviven en climas extremos, aquellas que prosperan en un entorno hostil, gracias a las sustancias antioxidantes que producen.

Así, la naturaleza es la gran proveedora de antioxidantes naturales y por esta razón, sus extractos constituyen importantes fitoquímicos tanto para la cosmética oral como para la de uso tópico.

No todas las especies sin embargo, poseen la misma capacidad anti-radical. El índice ORAC se encarga de puntuarlas para su ingestión vía nutricosmética, pero sus colores, ya anticipan información interesante sobre sus poderes antioxidantes.

Los betacarotenos, responsables de color amarillo o anaranjado de zanahorias, calabaza y naranjas, es un eficaz antioxidante que además de potenciar el bronceado, brindan una protección anti-radical derivada de la vitamina A.

La antocinadina, más conocida por vitamina P, es la que otorga su color característico a los arándanos o las uvas tintas. Se trata de un activo venotónico que protege frente a la oxidación.

El licopeno, propio de los tomates por ejemplo, no sólo les otorga su color rojizo, sino que evita su oxidación incluso en las más altas temperaturas.

VITAMINAS ANTIOXIDANTES

Cualquiera de los frutos y vegetales antes mencionados deben estar en nuestra dieta, no sólo por los matices refrescantes de su sabor, sino por el poder antioxidante que proporcionan cuando se ingieren.

Son fundamentales en épocas de estrés, tensión nerviosa, enfermedades o ejercicio físico excesivo. Pero también lo son y mucho, durante las exposiciones al sol en vacaciones. Su ingesta vía nutricosmética evitan eritemas y manchas pigmentarias.

Los antioxidantes que se aplican por vía tópica resultan incluso más importantes para la piel, por su eficacia en estos casos. Se trata de algunas vitaminas, que son ingredientes fundamentales en los tratamientos cotidianos, especialmente en las cremas de día.

Nos referimos a activos comunes como la vitamina E o Tocoferol, cuyo carácter liposoluble, la convierte en un antioxidante de referencia contra la oxidación de los lípidos.

Otro antioxidante de referencia es la vitamina C, conocida por su poder regenerante de la piel. Antioxidante anti-ageing, actúa sobre los superóxidos y los radicales generados por el oxígeno.

 

Antioxidantes Vitamina C para el rostro reveel

 

La vitamina A por su parte, es un potente antioxidante y un gran regenerador de la piel. Está presente en los betacarotenos y se emplea en cosmética bajo la forma de retinol, reconocido activo antiedad.

CONCLUSIONES

  • Los mismos factores externos que son necesarios para la salud de la piel, son los que conspiran contra su apariencia juvenil debido a los radicales libres que generan en su seno.
  • Los radicales libres son átomos desparejados que reaccionan rápidamente y en cadena, tan pronto como la piel se enfrenta a factores endógenos (estrés, enfermedades) o exógenos (sol, contaminación).
  • Oxidan lípidos, membranas y ADN de las células cutáneas. A nivel estructural, deterioran colágeno y elastina, soportes que otorgan densidad, elasticidad y firmeza.
  • Tan necesario para la vida y para la generación de energía por parte de las células cutáneas, el oxígeno es uno de los factores que más radicales produce. Sin él, la piel no podría regenerarse.
  • Las especies vegetales con mayor potencial antioxidante son aquellas que sobreviven a climas extremos, las que prosperan en un entorno hostil, gracias a los antioxidantes que producen.
  • Por vía tópica, los antioxidantes son más eficaces para la piel que los ingeridos, aunque éstos pueden evitar el eritema y las manchas de la exposición al sol en vacaciones.
  • Vitaminas A, E y C son potentes antioxidantes que están presentes en la cosmética de uso diurno por su capacidad protectora frente a los radicales libres. Además regeneran, estimulan el metabolismo celular, hidratan, refuerzan la función barrera o iluminan.

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